El Diván de Mamá LondonHabía una vez

¿A qué jugamos?

By 16th Julio 2013 No Comments

¿A qué jugamos? Y ¡Me aburro! Podrían ser dos ejemplos muy representativos de expresiones que los padres solemos escuchar repetidas veces, sobre todo en vacaciones. Un niño aburrido puede llegar a ser un autentico “agente” desestabilizador del padre o madre más paciente del mundo.

El verano supone un corte radical, nuestros hijos pasan de tener el día totalmente pautado y sometido a rígidos horarios escolares y extraescolares , a un recreo casi indefinido. Es importante educar y enseñarles a llenar este tiempo libre, aceptando que también es muy sano dedicar un pequeño porcentaje a no hacer nada; a estar tumbado a la bartola o sencillamente a disfrutar de la vida contemplativa.

El juego, con sus múltiples variantes, es una actividad necesaria que en verano es importante reforzar, sobre todo para los más pequeños de la casa, y el ¡Me aburro! Lo podemos aprovechar como el detonante que ponga en marcha y estimule la creatividad de nuestros hijos.

Os dejo algunas orientaciones y reflexiones, acerca de los juegos y juguetes para que este verano lo aprovechemos al máximo jugando y disfrutando del juego como una actividad familiar altamente recomendable.

  • Antes de comprar o regalar un juguete es importante tener en cuenta la edad e intereses del niño que lo va a recibir, así como que reúnan las normas comunitarias de seguridad e higiene.
  • Tener en cuenta la importancia de recuperar los juegos tradicionales, aparte de los juegos de ordenador, PSP y en definitiva juegos de pantalla. Los juegos tradicionales, suponen más movimiento y mayor coordinación psicomotora que la mayoría de los juegos de pantalla. Procuremos que convivan los videojuegos con otros como la goma, el tranco, el pañuelo, las sillas. En Internet existen páginas de juegos tradicionales muy ilustrativas y completas.
  • Para los más pequeños , y/o con dificultades en la psicomotricidad fina y grafomotricidad, sería muy recomendable juegos como una pizarra, piezas de construcción o puzles.
  •  Jugar en familia es la mejor vitamina para reforzar la autoestima y los vínculos familiares, tanto a nivel familiar como personal. Los juegos en familia, tradicionales o de pantalla, son muy recomendables; pero me gustaría recordar algunos consejos a tener en cuenta: no dejar ganar a los hijos por sistema y que la elección del juego recaiga cada vez en cada uno de los participantes, ya sean adultos o niños. De esta forma transmitiremos valores opuestos al egocentrismo.
  • Proporcionar juguetes que “no hacen nada”, sin botones y sin pilas. Enséñales y ayúdales a estimular su creatividad dando vida e imaginando situaciones diversas con dichos juguetes. Son recomendables los lotes de animales, las cocinitas, los talleres mecánicos, los mercados, lotes de coches, los muñecos…
  • Estrujar nuestra imaginación de padres buscando juegos como los bolos, petanca, dianas, qriket…que pensamos obsoletos pero que a los niños les gusta y sorprende.
  • Estimula el juego no sexista. El mejor entrenamiento para la vida es jugar a reproducir todos los papeles. Evita expresiones del tipo; “eso es de niñas “o “eso es de chicos”. No te sientas mal porque tu hijo quiere jugar a cocinitas o tu hija es un crac del fútbol.
  • Reserva el tiempo de juegos de ordenador y/o pantalla para la sobremesa o tiempo de siesta. Si tus hijos juegan al ordenador durante el tiempo de siesta, la tranquilidad reinará y los padres disfrutarán del merecido y necesario descanso.
  • Y sobre todo aprovecha el verano para disfrutar jugando con tus hijos, son momentos irreemplazables y que recargan las pilas reforzando los necesarios lazos familiares.
  • ¡Feliz juego!

 

Isabel

Author Isabel

Me llamo Isabel y me dedico al mundo de la educación, deciros que llevo más de treinta años de experiencia disfrutando y trabajando con niños y adolescentes. En la actualidad sigo en ello, la mayor parte de mi jornada en un colegio, y ya soy capaz de ver a cada uno de esos niños como un gran y único proyecto a desarrollar. Dediqué unos cuantos añitos a formarme con el siguiente resultado; maestra, pedagoga y logopeda. Pero el currículum que más orgullo, alegría y satisfacción me da es mi familia, nuestro rodaje, crecimiento y todos los logros alcanzados, sobre todo en el terreno personal y afectivo. Hace un par de años, en verano, hicimos un viaje familiar a Londres, nos gustó mucho y lo pateamos todo. Dicho pateo incluyó algunos lugares donde se rodaron escenas de varias películas, entre ellas Mari Popins, una de mis preferidas por que termina con un giro familiar de 360º de cariño y afecto. Me gustaría que había una vez… os ayude a conseguir en vuestra familia esa coletilla que tanto oímos de pequeños y que seguro que muchos de vosotros, noche tras noche, ya la decís o diréis acompañada de un cálido beso a los más pequeños de la casa ... y fueron felices y comieron perdices.

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