Con un poco de azúcarEducaciónLos Amigos de Mamá London

Ayundado a nuestros hijos, los tímidos

By 23rd Junio 2014 No Comments

A algunos les encanta el centro de atención, pero otros temen ese momento. ¿Qué puedes hacer cuando tu hijo se te pega a la pierna y cada ocasión social se convierte en una pesadilla? Todo, menos pretender que todo es normal.

Es genial cuando nuestro hijo es feliz y se ríe todo el tiempo, pero nadie se puede culpar cuando esto no pasa.

Se puede considerar a un niño tímido si normalmente no habla con los adultos, si no sonríe o habla con ellos o si no juega con otros niños de su edad. Olvídate de esas situaciones embarazosas cuando estáis en público y tu hijo parece petrificado y recuerda que no a todo el mundo le encanta ser el centro de atención…

Es posible que tu hija sea encantadora pero que no sea el alma de la fiesta en clase. Es absolutamente equivocado tratar de forzar a los niños para que lo sean.

Hay un momento en que tus hijos comenzarán a desarrollar sus propias habilidades sociales y por desgracia todos esperamos que nuestro hijo sea capaz de tratar e interactuar a nivel social. La verdad es que cada niño se desarrolla de forma diferente y a su propio ritmo.

Dicho esto, hay varias maneras de ayudar a tu hijo a aliviar su ansiedad cuando se ve atrapado en una interacción social.

Todo el mundo sabe que a los más pequeños les encanta imitarnos, así que un buen ejemplo les ayudará. Deja que tu hijo vea que te sientes a gusto en situaciones sociales, que te sientes cómodo. Si te ve saludando a la gente constantemente, sonriendo y hablando en público, seguro que te imitará.

Organizar reuniones de juego con un solo amigo en la comodidad de su propia casa le ayudará a acostumbrarse a este tipo de situaciones. Poco a poco, aumentando la frecuencia de las fechas de juego se acostumbrará a alguna forma de interacción social sin abrumarse. Visitar amigos le ayudará también. Incluso, pasar tiempo en un sitio nuevo en el que interactúe con una persona con la que está familiarizado, y también le ayudará a relajarse.

Trata de evitar llamarlo tímido delante de otras personas ya que tu hijo podría entender que es algo malo en él, por lo que conseguir que se relaje se complicará. Escucha a tu hijo siempre que te quiera decir algo; la mayoría de los niños que son tímidos hablan muy poco, ya que se guardan sus pensamientos o los expresan en voz baja.

No te irrites con las reacciones en público de tu hijo y trata de ser comprensivo y simpático, ponte en su situación, a su nivel. Trate siempre de animarle a probar cosas nuevas o a que hagan aquello de lo que disfrutan. Alabar sus logros es el camino a seguir,  sin importar lo pequeño que sean.