El Diván de Mamá LondonHabía una vez

Cómo aumentar la resiliencia de tus hijos

By 29th Julio 2013 No Comments

“A mal tiempo, buena cara”  o “Se ahoga en un vaso de agua”, son  sabios  refranes  populares, que todos hemos oído o dicho en alguna ocasión. El primero, correspondería al perfil de una persona resiliente y el segundo a otra con bajos niveles de competencia en resiliencia.

Pero la resiliencia no es un concepto nuevo, este término se emplea y existe desde hace mucho tiempo  en  biología, medicina y sobre todo en física. Su incorporación a la psicología ha sido relativamente reciente, y resulta muy  interesante porque los padres  podemos educar y ayudar mucho  a nuestros hijos para que  lleguen  a ser personas resilientes competentes.

La resiliencia es  una de la  capacidades más útiles y  valiosas para la vida. Ser un adulto o niño resiliente  supone aprender a sacar lo mejor de uno mismo frente a la adversidad, sabiendo estructurar  el pensamiento de forma positiva y eficaz para hacer  frente y superar los problemas y dificultades de la vida.

La persona resiliente no  evita el dolor y el sufrimiento, tampoco es un resignado  ni un superhéroe ante las dificultades. Ser un niño o adulto resiliente,  implica ser una persona positiva,  proactiva, optimista pero realista, con sentido del humor, con fortaleza, voluntad… lo que  supone un constante crecimiento interior.

Lo bueno de la resiliencia es que nace y se hace. Existe una base genética pero nuestros hijos pueden crecer mucho  en ella,  dependiendo de las experiencias que atraviesen y que les dejemos atravesar. La adversidad en mayor o menor grado, la incomodidad, los problemas y las pequeñas dificultades del día a día, pueden ser oportunidades únicas para aumentarla.

Lo importante es  “sacarles partido” y  enseñar a gestionarlas  bien, por eso es decisivo no evitárselas a toda costa, no intervenir directamente para arreglarlo,  ni recurrir a la sobreprotección. Un suspenso no esperado porque se ha trabajado, un profesor “borde”,  discusiones con compañeros y/o amigos, no poder llevar a cabo planes deseados, muerte de mascotas, separaciones, enfermedades, muertes de seres queridos  ruptura afectivas…porque frente a la adversidad, es importante saber cómo caes, pero sobre todo cómo te levantas.

$1·         Ayuda a tus hijos a ver los problemas y dificultades como una oportunidad de crecimiento personal, como un reto y no como una amenaza. Recurre y recuerda con ellos,  situaciones y momentos difíciles que atravesaron tiempo atrás resaltando su actitud positiva, voluntad, empeño y la forma adecuada en que los gestionaron y resolvieron.

$1·         Enseña a tu hijo a detectar y a poner nombre a sus emociones y sentimientos negativos: rabia, ira, celos, envidia, tristeza…Reconocerlos y aceptarlos es el primer paso para superarlos.

$1·         Anímales   y déjales  pensar por ellos mismos la manera de resolver sus problemas y  las posibles soluciones. Evita dárselas de forma directa y  pasiva.  Plantea preguntas del tipo: ¿Y tú qué harías?, ¿Qué cosas propones para solucionarlo?, ¿Cuáles son las ventajas e inconvenientes de cada alternativa?…

$1·         Desarrolla y enseña a tu hijo cuáles son los pilares de resiliencia: voluntad, esfuerzo, alegría, optimismo realista, sentido del humor, proactividad…Potencia los que ya tiene y haz crecer los que no.

$1·         Ayuda a tu hijo a asumir, aceptar y  a superar la realidad tal y como es, adaptándonos a su edad y respetando los tiempos y momentos adecuados.

$1·         Con nuestras actitudes y palabras, los padres podemos potenciar que nuestros hijos vayan desarrollando metacogniciones (pensamientos internos) basadas en su capacidad inquebrantable de mejorar  en todos los aspectos; puedo mejorar, aunque no me salga seguiré intentándolo, soy capaz de hacerlo, ahora no he tenido los resultados esperados pero sigo hasta conteguirlo…

$1·         Pero sobre todo el estar cerca de tus hijos, quererlos y apoyarlos emocionalmente, será  un valor seguro para hacer  a tu hijo más resiliente.

¡Hasta pronto y feliz  verano!

Isabel

Author Isabel

Me llamo Isabel y me dedico al mundo de la educación, deciros que llevo más de treinta años de experiencia disfrutando y trabajando con niños y adolescentes. En la actualidad sigo en ello, la mayor parte de mi jornada en un colegio, y ya soy capaz de ver a cada uno de esos niños como un gran y único proyecto a desarrollar. Dediqué unos cuantos añitos a formarme con el siguiente resultado; maestra, pedagoga y logopeda. Pero el currículum que más orgullo, alegría y satisfacción me da es mi familia, nuestro rodaje, crecimiento y todos los logros alcanzados, sobre todo en el terreno personal y afectivo. Hace un par de años, en verano, hicimos un viaje familiar a Londres, nos gustó mucho y lo pateamos todo. Dicho pateo incluyó algunos lugares donde se rodaron escenas de varias películas, entre ellas Mari Popins, una de mis preferidas por que termina con un giro familiar de 360º de cariño y afecto. Me gustaría que había una vez… os ayude a conseguir en vuestra familia esa coletilla que tanto oímos de pequeños y que seguro que muchos de vosotros, noche tras noche, ya la decís o diréis acompañada de un cálido beso a los más pequeños de la casa ... y fueron felices y comieron perdices.

More posts by Isabel

Leave a Reply