El Diván de Mamá London

¿Cómo dar malas noticias?

By 4th Abril 2016 No Comments

Dar malas noticias no es fácil, y más cuando se trata de niños. A nadie nos gusta tener que dar noticias “poco agradables,” y por lo general tratamos de involucrar lo menos posible a los menores. “cuanto menos sepan mejor” solemos pensar. Pero éste, es un pensamiento realmente erroneo.

niño tristeOcultando ciertas noticias intentamos protegerles de que sufran, de que lo pasen mal, pero no nos damos cuenta que el no comunicarnos con ellos, el no informarles de las situaciones tanto buenas como malas lo único que conseguimos es confundirles, generando a su vez miedos, inseguiridades ….que a largo plazo les puede repercutir. P or ello, es importante analizar los miedos que tenemos los propios adultos, incluyendo el que tenemos de dar malas noticias a los niños.

Es importante prestar atención a la reacción del menor en estos casos. Cómo reacciona, cómo se siente, si quiere o no continuar hablando del tema, qué miedos tiene… es decir es el niño quien marca las pautas de la conversación.

Es interesante el evitar filtros para poder oculta información que puedan dañar al niño. Pero hoy en día vivimos en una sociedad repleta de nuevas tecnologías y con las redes sociales es un muy facil, y me atreveria a decir que son vías de fácil acceso para poder informarnos de lo que ocurre tanto en el mundo cómo en nuestra entorno más cercano. A traves de los medios de comunicación nos llegan noticias tanto buenas como malas, por ejemplo hace apenas unas semanas ocurria un trágico suceso en Bruselas que conmociono al mundo.

Es muy complicado evitar que los menores se enteren de lo que ocurre y lo que puede ser peor, la sobre-información acerca del trágico suceso, con imágenes, información de diferentes medios… los niños pueden presentar dificultad en diferenciar realidad con ficción….y generar miedos. En estos casos, puede ayudar el que los adultos expresemos cómo nos encontramos, por ejemplo: “tristes ante esta situación, pero no tenemos miedo, estamos tranquilos”.

Es decir, mostrarles seguridad. Dejarles que hagan preguntas, e intentar responderlas de manera natural, procurar no “titubear”, adaptar el lenguaje a su edad, que sea claro, conciso; intentar que el niño entienda todo lo que se le dice y que no se quede con ningún tipo de duda o ideas erroneas.

Si evitamos responder a ciertas preguntas, el menor puede llegar a fantasear y a crearse sus propias ideas y crear falsas creencias. Sobre todo las respuestas deben ser ciertas y lo más claras posibles. A su vez, es importante el contacto físico, que el niño sienta que estamos allí, que entendemos que está triste, el niño demandará un abrazo, llorará, hay que permitirle que pueda expresar cómo se siente; y lo más importante: que se sienta seguro.

Empatizar con él. A determinadas edades no saben “poner nombre” a lo que siente, en estos casos les podemos ayudar a definirlo y a normalizarlo: “ es normal que estés triste, y que llores”, “sé que echas mucho de menos al abuelo, yo también”…

Otras vías de expresión tales como dibujar, escribir, cantar, hacer un álbum de fotos, puede ayudarles. En resumen, no apartar al niño de las situaciones negativas, ya sean familiares como catastróficas.

Hacerles partícipes, ellos también pueden colaborar, haciendo de esta manera que la situación sea lo más natural posible. Por ejemplo: llevar flores en el funeral de un familiar cercano, recogida de alimentos para ayudar en una asociación… y siempre intentando usar un lenguaje claro, conciso y adaptado a la edad del niño, procurando que no se quede con ningún tipo de duda y que pueda expresar cómo se siente.

Marta

Author Marta

Soy Marta, una chica segoviana que desde hace cosa de año y medio está viviendo en Alicante, ciudad a la que siempre he estado muy vinculada no solo por mi familia, sino también porque es una ciudad especial, estudié Psicología en la Universidad Pontificia de Salamanca, otra ciudad con mucho encanto y ambiente, tras unos años estudiando me dieron la oportunidad de trabajar en la AECC de Segovia en el hospital general, donde pude descubrir un área algo desconocida para muchos, PSICOONCOLOGIA, como su nombre bien indica es el área de la psicología especializada en oncología. Londres es una ciudad que me gusta mucho a la q he tenido la suerte de visitar y a la que me encantaría volver puesto que ahora tengo familia viviendo allí ya no tengo excusa para volver y comer fish and chips y tomar el té o visitar Harrods. Espero poder enseñaros un área un tanto desconocida y a la par que interesante como es la psico-oncología, espero hacerlo de la mejor manera posible

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