¿Sabías que...?

Hablemos del té, la bebida favorita inglesa

By 5th Agosto 2013 No Comments

Aunque la tradición del té en Inglaterra apenas alcanza los 350 años, su historia comienza en China, allá por 2727 A.C., cuando –según la tradición china, el emperador Shen Nung estaba sentado debajo de un árbol mientras sus siervos hervían agua para beber y, accidentalmente, cayeron algunas hojas del árbol sobre el agua.  Shen Nung, muy aficionado a la botánica, decidió probar la infusión quedando muy satisfecho de su sabor. El árbol era una Camellia sinensis y la infusión que accidentalmente se descubrió es lo que llamamos Tcha, Tea o Té.

Aunque la veracidad de esta historia no puede contrastarse, lo que sí se ha documentado es la existencia de contendores de té en tumbas que datan de la Dinastía Han en el año 206 A.C. No obstante hasta el año 618 A.C. el té no se establece como la bebida nacional de China. El primer tratado sobre el té escrito “El Ch’a Ching, o Té Clásico” lo escribe el escritor chino Lu Yu a finales del siglo VIII.

 

De China pasa a Japón en poco tiempo gracias a los monjes budistas que iban a China a ampliar sus estudios. También se convierte en parte fundamental de la cultura japonesa, como lo describe el tratado de Lu Yu al hablar de la ceremonia del té.

El consumo del té en Europa no llegará hasta finales del siglo XVI, siendo los portugueses que vivían en el lejano oriente como misioneros y negociantes los primeros consumidores. Sin embargo, el primer barco con cargamento de té documentado hacia Europa a finales del siglo XVI era holandés, ya que los holandeses comenzaron a compartir las importaciones del lejano oriente con los portugueses. Es en 1606 cuando se hace la primera consignación de un barco de te desde la isla de Java hasta Holanda. Tras hacerse común su uso en Holanda fue extendiéndose por el resto de Europa, aunque, debido a su alto precio, solo para las clases adineradas.

Los ingleses, siempre recelosos de las costumbres continentales comenzaron la importación del te hacia 1658 con la compañía East India Company que tenía el monopolio de la importación de ultramar, así lo refería el periódico Mercurius Politicus en un anuncio: “‘China Drink, called by the Chinese, Tcha, by other Nations Tay alias Tee‘ was on sale at a coffee house in Sweeting’s Rents in the City.”

Pero la verdadera protagonista de iniciar la moda de tomar té en Inglaterra fue Catalina de Braganza, la esposa portuguesa del rey Charles II. Catalina fue una adicta al té y quien lo puso de moda en la corte, para extenderse luego entre las clases adineradas. A ella se atribuye la tradición británica de tomar el té entre las clases medias y altas. Mientras los hombres lo tomaban en los coffee houses, las mujeres lo tomaban en casa.

Sin embargo, La vieja tradición inglesa del Afternoon Tea no aparecerá hasta 1870 y su nacimiento se atribuye a Anna, la Sétima Duquesa de Bedford. Como en esa época solo había costumbre de hacer dos comidas, el desayuno y la cena, que no podía servirse en los círculos aristocráticos hasta las 20:00 horas, se quejaba del hambre que pasaba. Así, a modo de merienda, comenzó a tomarse a media tarde una taza de té acompañado de algunas pastas caseras o sándwiches. Pronto se popularizó esta moda entre las clases altas esta moda que luego se fue extendiendo a todas las clases sociales, creando esta auténtica ceremonia y típica costumbre inglesa. Aunque el té se te tomaba en china en tazas de cerámica sin asas, los ingleses cambiaron esta costumbre para servirlo en tazas de loza con asas, dando así lugar al nacimiento de una próspera industria auxiliar del té, las vajillas de porcelana, siendo de destacar como las famosasWedgwood, Spode y Royal Doulton.

Rápidamente los políticos vieron un filón fiscal en la importación de té implantando una tasa de importación en 1689 del 25% por libra de té, elevando mucho su coste como para que se extendiera su consumo entre las clases obreras. En 1692, se reduce al 5%, manteniéndose así hasta su desaparición en 1964. Estas tasas propiciaron la aparición de pequeños contrabandistas que pronto se convirtieron en bandas organizadas llegando a su mayor apogeo en el siglo XVIII, llegando a importar más té ilegal que las compañías autorizadas. Igualmente, comenzó la adulteración del té, añadiendo hojas recicladas o colorantes como carbonato de cobre para oscurecer su aspecto y hacerlo similar al té auténtico. En 1784, el Primer Ministro William Pitt the Younger, preocupado por la situación decidió recortar la tasa que graba con el 119% hasta el 12,5 %, logrando acabar casi de inmediato con el contrabando.La adulteración del té obligó a emitir la Food and Drug Act de 1875 penalizando esta peligrosa práctica.

A la par que las discusiones sobre la fiscalidad del té, comenzó la discusión entre los defensores de la bondad y los defensores de los posibles perjuicios de la ingestión del té.

Tras acabar el monopolio de la East India Company en 1834, el té pasa de China hacia la India, comenzando las plantaciones en Assam, con tal éxito que en 1888 ya se importaba a Inglaterra más te indio que chino.

La liberalización de la importación del té en 1834 propició la aparición de los famosos Tea Clippers que hacían sus rutas chinas. Tal fue el auge del negocio que se llegaron a hacer auténticas carreras entre los Clippers americanos e ingleses para acaparar el mercado del té; la carrera partía del Río Cantón en China y la meta estaba en los muelles de Londres. De esa época es el The Cutty Shark construido en 1888 que participó en ocho carreras de té y podemos verlo reconstruido, tras su incendio reciente, en Greenwich.

En 1851 el consumo medio era de 2 libras por persona al año pero en 1901 ya aumentó a 6 libras por persona y año. Tal fue su implantación social que durante la I Guerra Mundial el Gobierno tuvo que intervenir la importación de té para mantener un precio asumible para esta bebida que tanto levantaba la moral al pueblo inglés. Durante la II Guerra Mundial sucedió lo mismo, llegando a racionar el té entre 1940 y 1952. Se volvió a implantar la subasta de té –The London Tea Auction– entre los países productores, subastas que siguieron hasta 1988.

Coincidiendo con la desaparición de las Tea Auction, comienza la nueva era del consumo de té, con la implantación de las Tea bags (bolsitas de té) inventadas en Estados Unidos a primeros del siglo XX pero que no se introdujeron de forma habitual en Inglaterra hasta 1970.

Tal es la afición al té de los ingleses que, incluso a pesar de la desaparición de su imperio colonial, sus empresas siguen dominando el mercado mundial de té. Curiosamente, el país que más té consume per cápita es Irlanda, seguido de Inglaterra. Es más, la constatación científica de los beneficios del té y sus propiedades antioxidantes, sin duda, aseguran su consumo actual y futuro.

En cuanto a sus propiedades hay que recordar que el té es una bebida natural refrescante y si se toma solo, no tiene calorías. Tiene la mitad de cafeína que el café. Cuando se toma con leche, como lo toma la mayoría de los ingleses, solo aporta las calorías propias de la leche. Según los científicos, cuatro tazas al día, aproximadamente, pueden proporcionar: el 17% del calcio que se debe tomar al día; 5% de zinc, 22% de Vitamina B2; 55% de ácido fólico; 5% de vitaminas B1 y B6; además de manganeso necesario para el desarrollo y potasio que mejora el equilibrio de fluidos corporal.

Dentro de las múltiples variedades de té, la mayor diferencia se encuentra entre el té verde y el té negro. Mientras el té verde se hace hidratando las hojas de té con vapor de agua antes de proceder a su secado, el té negro se hace secando las hojas con el humo de fuegos de madera de pino con el fin de aumentar su oxidación; al observar que sus propiedades menguaban tras los largos viajes desde Oriente a Europa, se inició esta técnica para lograr un mayor tiempo de conservación. No obstante, los dos tipos tienen las mismas propiedades antioxidantes y proporción de minerales, pues se extraen de la misma planta la Camellia sinensis de la que se conocen 1.500 variedades, según el UK Tea Council.

Los ingleses distinguen entre el Low Tea o Afternoon Tea y el High Tea o Breakfast Tea. Veamos: El Low Tea o Afternoon Tea es la tradición inglesa de tomar el té a media tarde acompañado de sándwiches, bizcochos o tarta.  Por el contrario, el High TeaBreakfast Tea es el desayuno tradicional de la clase obrera donde además de té se hace una comida fuerte de varios platos.  Ambas expresiones vienen referidas al tipo de mesa en que se sirve y toma cada tipo de te; mientras el High Tea se tomaba en las mesas altas (high) de las cocinas obreras, el Low Tea se tomaba en mesas bajas (Low) muy refinadas y diseñadas especialmente para contener el teapot, las tazas y una bandeja de sándwich o bizcochos.

Como última curiosidad debemos referir que con la hoja de té, también se importó a Inglaterra en la época victoriana, la tasología, práctica original de China y Oriente que consiste en la lectura de la vida a través de las hojas de té. En esa época era uno de los entretenimientos favoritos.

Para saber más:

http://www.britainexpress.com/History/tea-in-britain.htm

http://www.tea.co.uk/history-of-tea

http://www.amazing-green-tea.com/english-tea-time.html

http://whatscookingamerica.net/History/HighTeaHistory.htm

Fernando

Author Fernando

Hola, soy Fernando, Piloto de Iberia y Licenciado en Derecho. Después de muchos años viajando por el mundo he comprendido bien que para poder adaptarse a la cultura, vida e idiosincrasia de un lugar, la mejor manera de lograrlo es empezar por conocer, aun someramente, su historia, sus costumbres, tradiciones, fiestas, comidas, usos,…, en definitiva, su modo de vida. Según su administradora, Mamá London está dedicada a todos los españoles y/o hispanoparlantes que residen en Londres; trata de ofrecer una visión práctica y divertida de conocer, entender y convivir en una ciudad que por moderna, trae sus costumbres, raíces y tradiciones de su historia milenaria. Por otro lado, la posibilidad de añadir un poco de cultura a los conocimientos que, día a día, vayas adquiriendo de tus propias experiencias, te permitirá conocer mejor a sus gentes y, así, integrarte mejor, lo que hará tu vida más fácil y enriquecedora. Con ese fin, hemos pensado que dedicar una parte de Mamá London a contarte algunas curiosidades, etimologías y toponimias, puede ayudarte a conocer su historia de una manera sencilla y entretenida. Esperamos que así lo entiendas y que, con tus aportaciones, también nos ayudes a mejorar esta nueva sección.

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