La entrada de esta semana es una entrada especial, pues se trata de una versión extendida de mi propuesta para el concurso ‘Un día ideal en Londres’ que organiza la cadena de hoteles británica Premier Inn. Si queréis participar, tenéis hasta las 24:00 del lunes 7 de diciembre para enviar vuestras ideas – no más de 300 palabras – a london@premierinn.com. Podéis ver las bases del concurso en su web.

¿Un día solo en Londres? Aunque no lo parezca, Londres es una de esas ciudades que nunca duermen, por lo que 24 horas pueden dar para mucho.

Nuestro día ideal en la capital británica es ante todo, un día en familia. Eso significa salir de casa – o del hotel, como cuando nos quedamos en los Premier Inn, que al fin y al cabo, parece que estemos en casa – preparados para la aventura, con una buena mochila en la que tienen cabida un par de paraguas plegables, muda de recambio para los peques de la casa, un par de fulares-manta y la Oyster Card para todos.

Empezaríamos nuestro día viendo como poco a poco sale el sol desde el parque Diana´s Memorial, en honor a Lady Di, en Kensington Gardens. Está inspirado en el cuento y las películas de Peter Pan, por lo que es el sitio perfecto para pasarlo pirata desde primera hora de la mañana. Además, los jardines del Palacio de Kensington están a tiro de piedra y son preciosos ¡y gratis!

Después, a desayunar como señores en Muriel´s Kitchen, encima de la parada de metro de Kensington. Para los que no les acabe de convencer el English Breakfast, hacen unas tortitas y unas tartas caseras de escándalo…

portobellord mercado mamalondonDe ahí, directos a Kyoto Gardens, cerca de Holland Park. Es uno de los tesoros escondidos de Londres: un precioso jardín japonés en medio de la ciudad. El rumor del agua, los pavos reales que andan a sus anchas, las ardillas y en general, la paz que transmite el entorno, te transportan inmediatamente al Lejano Oriente…sin salir de la zona 2.

La siguiente parada es Notting Hill. Es un barrio que nos encanta por su historia, su bohemia, sus tiendecillas minúsculas en las que te puedes perder durante horas, su tradición española, su herencia criolla y su mezcla del Londres más señorial con el swing más sesentero, rescatado por todos los artistas que viven en la zona.

Nos encantan los autobuses de Londres, por lo que después de haber cotilleado todos los puestos de Portobello Road y Ladbroke Grove, subiríamos corriendo a bordo de uno de los maravillosos routemasters que cruzan la ciudad de punta a punta, rumbo al este de Londres.

Ya vemos teniendo hambre otra vez, por lo que nos dirigimos a Brick Lane, probablemente una de las calles más bulliciosas, internacionales y cosmopolitas de la ciudad. Hacia el sur, ´Little Bangladesh´ con sus cientos de restaurantes de comida india peleando por el título de mejor restaurante de comida india en el extranjero a golpe de tikka masala (¿sabíais que lo inventaron en Reino Unido para dar gusto a los paladares de los británicos?) y papadom. Al norte, el Brick Lane más canalla: bares escondidos, tiendas vintage, coctelerías, galerías de arte clandestinas, partidas callejeras de ajedrez y…los mejores bagels del mundo. Allí es, en concreto, a donde nos dirigimos: a hacer cola para conseguir uno de esos maravillosos bagels rellenos de carne salada o de salmón con queso…mmmmm

Para bajar la comida, volvemos andando hacia Bishop Gate y Spitalfields. Pasear durante el fin de semana por las calles del distrito financiero es un auténtico lujo, sobre todo para los amantes de la arquitectura que buscan escapar del Londres más típico. Nos encanta la mezcla de edificios neoclásicos con la vanguardia más rompedora; el contraste del señorial edificio de la Bolsa de Londres con el ya clásico de la ciudad Gherkin.

Va siendo hora de abrazar una de las grandes tradiciones de Londres: disfrutar de su variada escena teatral y musical. Aunque nos encantan los musicales, hoy preferimos alejarnos de The Strand y adentrarnos en Covent Garden, en concreto en una discreta iglesia que blinda una de los laterales de su Piazza y que linda con el Museo del Transporte (otro de nuestros indispensables en la ciudad). Dedicada a los artistas, ofrece representaciones alternativas de clásicos como Alicia en el País de las Maravillas – ¡una pasada!

De ahí, cruzamos andando el Millenium Bridge para disfrutar de una rápida visita a la Tate Modern y subir a despedir al sol desde su cafetería, situada en la última planta, tiene unas vistas de escándalo.

dinosaurios museo historia natural londres mamalondonHacemos escala técnica para cenar en alguno de los maravillosos restaurantes libaneses que salpican Marylebone Street, otra de nuestras calles predilectas de la ciudad, especialmente porque nos transporta inmediatamente a los clásicos de Dickens – quién no recuerda a Oliver Twist corriendo a reencontrarse con su familia tras escapar del odioso internado – y cogemos otro autobús (¿acaso hay algo más londinenses que su red de transporte público?) para dirigirnos al Museo de Historia Natural.desde su cafetería, situada en la última planta, tienes unas vistas de escándalo.

Hoy estamos de suerte porque los más pequeños pueden quedarse a dormir entre dinosaurios. Mientras despliegan sus sacos de dormir y se abrigan para pasar la noche entre las maravillas que esconde uno de los lugares más visitados de la ciudad, los mayores nos disponemos a disfrutar de un concierto en el Royal Albert Hall, a cinco minutos andando.

Y así, con una banda sonora de película, ponemos fin a nuestro día perfecto en Londres.

 

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