Con motivo del primer cumpleaños de Mamá London (mañana día 10 para los despistados) he estado pensando en la cantidad de cosas que hacen las mamás sin ningún tipo de reconocimiento. Estaba buscando ideas para mi post cuando me dí cuenta de que en el mismo tiempo Ángela había revisado y subido 2 artículos, cambiado un pañal, preparado una papilla y regañado al bebé (que se acababa de comer los rotuladores).

Esta diferencia en productividad puede deberse a dos cosas, mi completa falta de habilidad para escribir o la increíble productividad de una mamá motivada. Por la cuenta que me trae prefiero pensar que es la segunda.

Me gustaría aclarar que me considero un papá de los que colaboran. Tengo más o menos dominadas las actividades básicas:

  • preparación de biberón y papilla
  • cambio de pañal
  • baño con y sin pato gigante de goma
  • vestido y desvestido del bebé
  • interpretación (a veces un poco bochornosa) de canciones infantiles

Aún así, siempre tengo la impresión de que contribuyo menos que mamá. No se si otros papás se sienten así también pero este post me gustaría dedicarselo a todas las mamás de Londres y de fuera, que después de llevar los renacuajos nueve meses en solitario se desviven por ellos durante los 20 años que siguen. No me olvido de los papás, especialmente de los que tienen que criar solos a un chiquitín. No puedo imaginarme tarea más dura. Vosotros también tenéis toda mi admiración y mi apoyo.

Algo que siempre llama mi atención es la obsesión de muchas mamás por mantener una vida profesional perfecta, ser hipercompetitivas y a la vez invertir incontables horas en hacer cosas con los peques. Quizá por motivos culturales creo que los papás no nos obsesionamos de la misma forma. Para mí es normal rendir menos después de una noche sin dormir pero la mamás super exigentes consigo mismas no lo ven así. Soy de los que piensan que una mujer puede ser mamá y además tener una carrera profesional pero también pienso que durante algún tiempo después del nacimiento del bebé es inevitable que el esfuerzo pase factura.

Como siempre, sigo flotando de tema en tema y no acabo de centrar el tiro. A lo que quería llegar es a que criar a un bebé es un trabajo a tiempo completo. Las mamás y papás que se dedican a ello exclusivamente ya tienen mucho entre manos. A las que además tenéis otro trabajo de ocho horas diarias solo os pido que seáis consientes de que estáis pluriempleadas. Una jefa o jefe que no comprende que con semejante carga de trabajo podáis estar irascibles y agotadas o que esporádicamente tengáis una emergencia (por ejemplo bebé que localiza el frasco de la mostaza y se lo come) no solo ha perdido toda sensibilidad, sino también el contacto con la realidad y la noción de qué cosas son realmente importantes.

Desde Mamá London y con motivo de nuestro primer cumpleaños os mando a todas un fuerte abrazo, ánimo con el lío en el que estáis metidas, os queremos, sois las mejores. Daos un respiro y después ¡a comerse el mundo!