Había una vez

¿Qué hacemos con el Whatsapp?

By 19th Enero 2015 No Comments

Hace poco escuché una conversación entre dos adolescentes sobre lo “enganchados” que estaban sus padres al WhatsApp:   “No `paran de enviar tonterías  a  sus amigos”, “Nada más levantarse ya lo  están mirando”, “Si no contestan enseguida les da algo”, ”Ven la tele con el WhatsApp”, “No para de sonarles”… muertos de risa llegaron a la conclusión de  que sus padres estaban  peor  que los niños y me dieron la pista para escribir este post especialmente  dedicado a  padres y  a adultos, de cara al nuevo año que empieza .

El manual de diagnóstico y estadística de los trastornos mentales  (DMS-IV), consultado por investigadores y clínicos, ya contempla para sus próximas ediciones la adición y el uso compulsivo de medios relacionados con Internet y de redes sociales como una enfermedad mental. La clasificación, divide esta propuesta   en tres categorías y una de ellas sería las adicciones de   ”Chatting” social (Facebook, twitter y Whatsapp).

Es indudable que el  WhatsApp es una gran herramienta de comunicación, inmediata, gratuita  y de gran ayuda para crear relaciones y mantener las ya existentes, sin embargo,  una de sus “caras malas” es el alto grado de viralidad y contagio. El Whatsapp  puede transformarse en un arma peligrosa y muy viral,  cuando se hace un mal uso de este medio a través de la difusión de cotilleos, bulos, insultos, contenidos sin contrastar…que pueden provocar  reacciones en cadena  muy negativas, perjudiciales  e irreversibles.

Por este y otros motivos es decisivo que los padres y adultos eduquemos en  el  uso respetuoso y correcto de este medio desde edades tempranas. Los niños y adolescentes nos observan e  imitan nuestras conductas  y comportamientos, por eso  nuestro  buen ejemplo en  cuanto a un  uso  adecuado, será la mejor forma de conseguirlo.

La a solución no es dejar de usarlo sino que se haga con responsabilidad. En esta tarea los padres y adultos tenemos mucho que  ver y hacer. Os propongo algunas ideas a tener en cuenta de cara a conseguir un uso responsable con nuestro ejemplo:

* Al volante tolerancia cero con el uso del móvil. Cuando conduzcas no usar el móvil ni el   Whatsapp, incluso evitar hacerlo en los semáforos. Dejemos bien claro a los niños y adolescentes  que  al volante , el  uso del móvil y   whathsapp  es  incompatible.

*Evita la costumbre de  ir por la calle andando y guasapeando a la vez, ya que impide estar  atento a los semáforos, cruces, otros peatones, tráfico…Ser un buen peatón y  guardar las normas de seguridad vial es importante y en más de una ocasión las distracciones por el uso del whatsapp ha provocado caídas, tropezones y  graves accidentes.

*No entres en el territorio bulo whatsapp. Tener en cuenta que los cotilleos, bulos , difamaciones…  que se comparte y difunden  en este medio, se transmiten y multiplican como los virus. Pensar antes de enviar y ser responsable en su uso, son  ideas que no podemos perder de vista, pues pueden tener consecuencias irreversibles y generar alarma social.

*Si formas parte del grupo de whatsapp de la clase de tu  hijo, haz un uso responsable y educado de este medio. No utilizarlo para hablar mal de los profesores  y crear un tribunal paralelo, ni para difundir otros cotilleos que pueden provocar reacciones en cadena.

*No les des a entender  qué  prefieres  usar el whatsapp antes que su compañía. Cuando estés con tu hijo,  evita  el whatsapp e intenta establecer el diálogo y disfrutar de una conversación con ellos en la vida real.

¡Hasta pronto!

 

Isabel

Author Isabel

Me llamo Isabel y me dedico al mundo de la educación, deciros que llevo más de treinta años de experiencia disfrutando y trabajando con niños y adolescentes. En la actualidad sigo en ello, la mayor parte de mi jornada en un colegio, y ya soy capaz de ver a cada uno de esos niños como un gran y único proyecto a desarrollar. Dediqué unos cuantos añitos a formarme con el siguiente resultado; maestra, pedagoga y logopeda. Pero el currículum que más orgullo, alegría y satisfacción me da es mi familia, nuestro rodaje, crecimiento y todos los logros alcanzados, sobre todo en el terreno personal y afectivo. Hace un par de años, en verano, hicimos un viaje familiar a Londres, nos gustó mucho y lo pateamos todo. Dicho pateo incluyó algunos lugares donde se rodaron escenas de varias películas, entre ellas Mari Popins, una de mis preferidas por que termina con un giro familiar de 360º de cariño y afecto. Me gustaría que había una vez… os ayude a conseguir en vuestra familia esa coletilla que tanto oímos de pequeños y que seguro que muchos de vosotros, noche tras noche, ya la decís o diréis acompañada de un cálido beso a los más pequeños de la casa ... y fueron felices y comieron perdices.

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