Londres con niños

Querer no es ceder ni conceder

By 17th Enero 2017 No Comments

¡Cómo no le voy a dar lo que me pide si casi no lo veo!”,”El ratito que estoy con ella, no va a ser para reñirla”, “No resisto oírles llorar”,”¡Si todavía es muy pequeño!”,”Quiero que me quiera más que  a nadie”, “Ya cambiará”…

Desde que nuestros hijos atravesaron  la mayoría de edad, su padre y yo echamos la vista atrás con cierta frecuencia y nostalgia, recordando  y constatando con orgullo, la obra conseguida. Y no es tanto porque nuestros hijos sean lumbreras o genios, que un poco si lo son, sino por el orgullo de haber superado  la tarea de padres con cierto éxito, ¡qué nuestro trabajo nos ha costado!

Y si algo hemos aprendido y, en ello coincidimos plenamente, es que querer no es ceder ni  conceder, e incluso que cuánto más les concedes menos te valoran y quieren. Darles muchas cosas,  ceder a sus demandas o  caprichos  y concederles todo lo que piden, es un pasaporte seguro  para conseguir hijos egocéntricos, con baja tolerancia a la frustración, tiranos, insolidarios y sin capacidad de esfuerzo.

Qué bueno es quedarse con las ganas, saborear  la frustración y experimentar  el fracaso como una posibilidad de cambio, aprendizaje y crecimiento. ¡Es lo que más curte! Pero cuántas veces les evitamos a nuestros hijos esos malos tragos y pequeñas incomodidades en nombre de nuestro inmenso amor y cariño. Iniciamos el año 2017, y es un buen momento para empezar a modificar nuestros hábitos paternos. Situarnos en la edad  de nuestros  hijos y dar el grado de cesión y concesión  propio y adecuado, aunque nos resulte pesado e incómodo. Ya recibiréis en un futuro no muy lejano.

happiness

Isabel

Author Isabel

Me llamo Isabel y me dedico al mundo de la educación, deciros que llevo más de treinta años de experiencia disfrutando y trabajando con niños y adolescentes. En la actualidad sigo en ello, la mayor parte de mi jornada en un colegio, y ya soy capaz de ver a cada uno de esos niños como un gran y único proyecto a desarrollar. Dediqué unos cuantos añitos a formarme con el siguiente resultado; maestra, pedagoga y logopeda. Pero el currículum que más orgullo, alegría y satisfacción me da es mi familia, nuestro rodaje, crecimiento y todos los logros alcanzados, sobre todo en el terreno personal y afectivo. Hace un par de años, en verano, hicimos un viaje familiar a Londres, nos gustó mucho y lo pateamos todo. Dicho pateo incluyó algunos lugares donde se rodaron escenas de varias películas, entre ellas Mari Popins, una de mis preferidas por que termina con un giro familiar de 360º de cariño y afecto. Me gustaría que había una vez… os ayude a conseguir en vuestra familia esa coletilla que tanto oímos de pequeños y que seguro que muchos de vosotros, noche tras noche, ya la decís o diréis acompañada de un cálido beso a los más pequeños de la casa ... y fueron felices y comieron perdices.

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