Mamá London

Tengo nannny y no soy una pija

By 15th Diciembre 2013 2 Comments

He dicho. Lo llevaba dentro desde hace tiempo, macerando, madurando. Tengo fresca la incredulidad que me invadió cuando escuché a la salida de un evento de networking para ejecutivas de publicidad y comunicación lo siguiente: “se lo pueden permitir. Son pijas con nanny”.

Siento decir que discrepo. No sólo del juicio –prejuicio sería más acertado – envenenado de mi compañera de trabajo sobre las ´pijas´ en cuestión, sino todo lo que rodea a la decisión de confiar a las personitas que más te importan en el mundo a terceros.

Para dar un poco de contexto, os diré que el panel del evento era de lo más variopinto, amén de inspirador: altas ejecutivas del ámbito de la comunicación de empresas como eON, Coca Cola y Ogilvy, explicando cómo habían logrado compatibilizar su vida familiar con la laboral y haber llegado lejos en esta última. Para quienes estén a punto de tacharme de ingenua, feminista desatada o crédula, advertiros que no todas las allí presentes eran madres o tenían aspiraciones de serlo, que había representación de más de una, dos y tres generaciones y un mapamundi curioso de nacionalidades e historias personales.

A lo que iba, después de dos horas de coloquio, abierto, sincero y, al menos para mí, inspirador, ¡zas! dardo envenenado al canto: “para ellas es muy fácil, son todas unas pijas con nanny y por eso pueden trabajar”.

El comentario vino de una compañera de la agencia que es madre, trabaja a jornada parcial y que además tiene la suerte de haber sido promocionada a directora de relación con el cliente para empresas de “las gordas”. Quizás fuera el conocer su perfil lo que hiciera que ese comentario infundado y malicioso retumbará en mi cabeza durante meses – más de dos, para ser exactos-.

Como madre, trabajadora y de un gremio en el que todos son ‘horarios de referencia’ en los que sabes a qué hora entras pero nunca a la que sales; he tenido la suerte o la desgracia de vivir en un país que no es el mío, en el que eso de ‘tú te lo guisas, tú te lo comes’ está a la orden del día y en el que volver al trabajo después de tener un hijo es quizás una de las decisiones más costosas a las que tengas que enfrentarte nunca.
Además, la familia está lejos, todo en Londres queda a una hora de ida y otra de vuelta y el coste de vida es altísimo. Por eso, reincorporarse al trabajo en este entorno después de la baja por maternidad cobra tintes de proeza.

El tener nanny, para mí, para muchas mujeres, no es una pijada o un capricho, es una necesidad e incluso, apurando, una imposición. En una ciudad en la que una guardería media te cobra 1.500 libras por dejar al enano de 9 a 3, buscar alternativas está a la orden del día. Especialmente si tienes que trabajar una jornada de 8 horas al día + 2 horas de ida y vuelta.

Y dar con alguien a quien puedas confiar el cuidado, la educación y el bienestar de tus hijos no es moco de pavo. Ni tampoco barato. Es una apuesta arriesgada, difícil de hacer y nunca exenta de sentimiento de culpabilidad.

Angela

Author Angela

More posts by Angela

Join the discussion 2 Comments

  • pilar dice:

    ….yo si soy pija… En una semana tuve 8…. De cuatro nacionalidades distintas a cada cual peor tomaduras de pelo todas y cada cual más peculiar… La aventura de la materpaternudad se convierte en una pesadilla… Solución después de pensar y pensar rebeliones t comeduras de tarri…?que hacer?…….pues con una sonrisa muy grande…. Pedir una excedencia… Y empezar una nueva aventura.. Pero tranquilas todo pasa y muy rápido… Los niños crecen ….. Y te da tiempo a todo. A trabajar ,a tener cargos a subir a bajar y volver a subir……. Y sabéis lo que os digo …… Cada vez echo de menos esos años. …..y me digo….. Bendita excedencia.

    • admin dice:

      Gracias Pilar por tu comentario y por compartir tu experiencia, desde luego muchas nos planteamos el cogernos una excedencia para poder hacernos cargo de los niños.
      Un saludo desde Londres
      El equipo de Mamá London

Leave a Reply