En buenas manos

Un rayo de Sol…

By 5th Mayo 2014 No Comments

Quizás sea porque como todo el mundo soy humana y me equivoco, lo cierto es que el domingo me sucedió algo que todo el mundo conoce, me quemé la piel con el sol.

Ahora que se acerca, escaso mes y medio nos separa del solsticio de verano, quiero aprovechar para dedicar unas líneas al gran órgano olvidado de nuestro cuerpo, la piel.

Si habéis oído bien, la piel, es un órgano, el más grande de nuestro cuerpo ya que ocupa casi 2m2 y tiene un peso aproximado de unos 5kgs.

epidermisAunque tiene varias funciones, la principal es la de actuar como barrera protectora frente al medio externo y se compone de 3 capas básicas:

  • Epidermis – es la capa más externa de la piel y se compone principalmente de queratocitos (células productoras de queratina, una sustancia protectora). También se encuentran los melanocitos (células que fabrican la melanina que da color a nuestra piel).
  • Dermis – capa profunda de tejido conjuntivo (rico en fibras de colágeno) que es el que da consistencia y elasticidad a la piel. Además aquí se localizan los folículos pilosos (responsables de que tengamos vello en nuestra piel, lo que aumenta su función protectora frente al medio externo). También se localizan en esta capa las terminaciones nerviosas aferentes (recogen información del exterior y la transmiten al cerebro para ser procesada), además de las glándulas sebáceas y sudoríparas.
  • Hipodermis – también se conoce como tejido subcutáneo y según donde busquéis se considera parte de la piel o un tejido distinto. Se compone de tejido conjuntivo laxo (pobre en fibras de colágeno) y adiposo, confiriendo a la piel la capacidad de termorregulación y movimiento.

 

Dicho esto pasemos a hablar de las afecciones  más frecuentes que puede sufrir nuestra piel y como prevenirlas o tratarlas adecuadamente y de forma relativamente sencilla:

  1. Deterior Prematuro – este hecho también se conoce como envejecimiento cutáneo y puede deberse tanto a factores internos como externos:
  • Factores Externos -à el principal enemigo de la piel es el Sol. Al sol, o más bien a nuestra falta de sensatez al exponernos a él debemos problemas como:
    • Foto-envejecimiento Cutáneo: suele darse más en mujeres por nuestro afán de considerar el tono moreno como saludable en vez de cómo afirman los dermatólogos un SOS de nuestra piel frente al ataque del sol.
    • Melanoma (cáncer en melanocitos), Carcinoma (cáncer en células basales) o tumores de células escamosas.
    • Quemaduras solares: pueden ir desde un leve enrojecimiento hasta la formación de ampollas y heridas profundas en los casos más graves.
    • Manchas solares: a diferencia de las “pecas” (defecto congénito en la fabricación de melatonina) son irregulares y de gran tamaño, pudiendo ser un aviso temprano del cáncer de piel.
    • Queloides: cicatrices defectuosas cuyas consecuencias incluyen engrosamiento e irregularidad en la piel, y en casos severos despigmentación.
    • Factores Internosà principalmente se deben a una alimentación deficiente que produce falta de vitaminas (vitaminas D, C, E, K o bajo nivel de β-carotenos y carotenoides). Además pueden deberse a la ingesta o exposición a partículas dañinas como los radicales libres o sustancias como metales pesados y otros químicos.
  1. Deterioro Biológico – se denomina así a aquel que se produce por causas naturales, cuya expresión en la piel son las denominadas arrugas. Las arrugas se deben a alteraciones físico-químicas que conllevan la pérdida de 3 elementos básicos de la piel:
  • Colágeno: fibra que da firmeza a la piel, cuya pérdida implica delgadez, debilidad y pérdida de la contractibilidad.
  • Elastina: responsable de la elasticidad de la piel.
  • Glicosoaminoglicanos: son proteínas encargadas de retener la humedad y mantener la piel hidratada.

En cuanto a los protocolos a seguir, veremos que cada uno depende de la causa que queramos combatir:

 

  1. Factores Externosà el principal tratamiento a tener en cuenta es el uso de protección solar, y no vale cualquier protección ni dársela cuando ya nos hemos expuesto al sol.
  • La protección solar siempre debe estar adaptada a nuestro tipo de piel, siendo el 15FPS (FPS= factor protección solar) el mínimo a emplear, y sólo cuando se trata de pieles muy oscuras.
  • La protección siempre debe ponerse media hora antes de la exposición al sol y renovarse periódicamente mientras esta dure.
  • Después de estar expuestos al sol, y aunque hallamos utilizado protección solar adecuada y en la forma correcta, deberemos emplear aftersun o una crema hidratante rica en antioxidantes y vitaminas C y E.
  1. Factores Internos – como ya hemos dicho anteriormente, su causa común son los desequilibrios alimenticios, por lo que su tratamiento será llevar una correcta alimentación rica en frutas y verduras (a poder ser frescas y en crudo) para proveernos de las vitaminas que nuestra piel demanda.
  2. Deterioro Biológico – como ya hemos visto, y a pesar de todas las cremas y tratamientos milagro que por doquier se anuncian, lo mejor es saber envejecer y aceptar el hecho de que nuestra piel no será eternamente joven con los beneficios (adiós al acné juvenil) y perjuicios (arrugas, patas de gallo..) que ello conlleva. En cualquier caso si mantenemos nuestra piel protegida, hidratada y cuidada, los estragos de la edad, si bien aparecerán, también serán más ligeros y menos traumáticos.

Dicho todo lo anterior, unos consejos básicos y caseros:

Cuando, como yo, has sido inconsciente y has estado desprotegido frente al sol, debes hacer lo siguiente:

  • Darte una ducha iniciándola en agua templada y progresivamente ir enfriando el agua, para ayudar al cuerpo a reducir la temperatura y minimizar los daños por excesivo acúmulo de calor.
  • Emplear un aftersun adecuado, cuanto más hidratante mejor.
  • Si no dispones de aftersun siempre puedes coger un par de tomates, partirlos por la mitad y aplicar su pulpa en las zonas afectadas dejando que actúe y una vez secada la zona limpiando con agua fría antes de aplicar tu crema hidratante.
  • Cuando la zona quemada esté de color normal y no presente dolor ni sensibilidad al tacto ni al calor, inicia una rutina de exfoliación para desechar las células muerta e hidrata regularmente para ayudar a la piel a sobreponerse del daño acaecido.

Por último recuerda TOMA EL SOL CON MODERACIÓN Y PROTECCIÓN SIEMPRE, COME ADECUADAMENTE Y HIDRÁTATE (somos un 90% de agua nunca lo olvides y procura ingerir todo el líquido que puedas para reponer las pérdidas).

Cristina

Author Cristina

Me apasiona mi profesión y estoy especialmente interesada en técnicas no convencionales como la kinesiología holística o la acupuntura. Hace poco que empecé a trabajar con mamás y niños, aunque por el mejor motivo posible: la llegada de mi primer sobrino. Mi hermana, cuñado y sobrino son responsables de que visite Londres siempre que saco un minuto libre. Cada vez más conocidos me piden ayuda o consejo para lidiar con las pequeñas molestias del embarazo como los dolores de espalda, piernas cansadas…Además tengo la mejor cobaya posible para recordar el desarrollo infantil, la fisioterapia respiratoria y demás técnicas enfocadas a bebés y niños. ¿Londres? Siempre recuerdo con cariño Oxford St (tremendas marabuntas de españolas como yo haciendo cola para entrar en Primark), tener que girar la cabeza a todos lados antes de cruzar la calle o los carrot cakes que disfruto con mi hermana regados por un buen earl grey. Aquí os espero, intentando responder en la medida de lo posible a todas las dudas que tengáis.

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